La pensión alimenticia tiene que cubrir las necesidades básicas de los hijos, comida, alojamiento, asistencia médica, ropa y el resto de los gastos, a compartir entre los progenitores.

La pensión de alimentos la paga el padre o madre que no tenga la custodia y en caso de faltar a su obligación, la mejor opción es solucionar el tema de forma amistosa. Si no es posible, se podrá reclamar por la vía civil o penal. La primera es la más rápida con consecuencias unicamente económicas.

Para reclamar las cantidades pendientes necesitarás un abogado o procurador, si éstas no se satisfacen de forma voluntaria, se procederá al embargo de nóminas, bienes, pensiones u otras rentas, siempre que el obligado a pagar disponga de éstos.

Por la vía penal, habrá que dirigirse a la policía, guardia civil o al juzgado, quedando el caso bajo la competencia del ministerio fiscal. Esta vía es más lenta y puede suponer hasta pena de prisión para el deudor, siempre y cuando el juez confirme que se cumplen los supuestos para que el impago se considere delito o falta. 

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